Despues de firmar la paz

Primera Parte

La soledad es fácil de llevar mientras se está acompañado.
Desmontan la compañía,
el caos se avecina,
fusiles, disparos, creciente asintonía.

Todos los ríos se desbordan a su paso por tu avenida,
ahora una rambla que acaudala esta ironía,
acueducto improvisado de las noches sin tregua,
en vela mientras bajas de aquel caballo,
jinete de funciones matemáticas,
adicto a sus fluctuaciones sistemáticas.

Esta paz es un castigo, después de lo vivido,
una paz como el olvido, el silencio, enterradme vivo.

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