Oximoron

Hay cuerpos que crecen descontroladamente, se abren hueco y afianzan. Ocupan un espacio y desplazan el resto al extrarradio.

Cuerpos extraños se podría decir, porque no ejercen una función operativa, simplemente se limitan a crecer de manera desmedida. En estos casos solo queda con suerte la cirugía, extirpar el cuerpo, despojarse de él sin pena, ha compartido espacio, ha cohabitado, o más bien ha parasitado. Por eso se extrae con cuidado, nada más que este cuerpo extraño, ajeno a la salud, al correcto funcionamiento de su anfitrión, que de no ser así, acabara por extinguir. 

Extingamos pues la masa descontrolada de células que se han adherido al cuerpo, que se nutren de las mismas venas, los mismos fluidos y nutrientes y dejémoslos a su suerte. Confiando que su autonomía será su mejor destino. Y los conducirá a su irreversible verdad. 

Aplicable a todo cuerpo que se nutre de lo ajeno.